307. Lenguaje patronal asumido por capacitadores sindicales. A despido arbitrario hoy le llaman “desvinculación”. Causas legales

Amigas y Amigos:

La estabilidad -o inestabilidad- en el empleo es materia principalísima para los intereses y derechos de los trabajadores. Sin estabilidad laboral no pueden ejercerse otros derechos...


Materia:
Lenguaje patronal asumido por capacitadores sindicales.
A despido arbitrario hoy le llaman “desvinculación”.
Causas legales de término del contrato de trabajo. Historia del ardid “necesidades de la empresa”.


I.
DESPIDO ES TRANSFORMADO EN SIMPLE “DESVINCULACIÓN”
.
La estabilidad -o inestabilidad- en el empleo es materia principalísima para los intereses y derechos de los trabajadores. Sin estabilidad laboral no pueden ejercerse otros derechos.
Aquí, respecto del trascendental problema del término de contrato, y sus causales, pues, los comentaristas apatronados están procurando transfigurar el despido arbitrario, cambiar su figura, disfrazando o encubriendo su verdadera naturaleza y efectos.
Para ello están utilizando por nombre el de simple o mera “desvinculación”, expresión que posee una connotación, una significación práctica, muy diferente del verdadero contenido de la medida patronal que ocasiona al trabajador quedarse en la calle.
En general, usan dicha expresión para indicar el término de la relación contractual, finalización de contrato que, en la inmensa mayoría de casos (no sólo de despido sino incluso de renuncia, mutuo acuerdo o fuerza mayor), obedece al capricho o arbitrio patronal, o satisface éste.
Parece un tema sin importancia, secundario, de meras palabras. Pero éstas se tiñen de valor y de efectos sociales, lo que muy bien saben los agentes patronales; en el control de las conciencias, las palabras importan; según cuáles se usen, proyectan un muy distinto significado práctico, expanden en los trabajadores una muy diferente idea o imagen de lo que verdaderamente ocurre.
Especialmente si envuelve una medida tan grave como lo es el término patronal del contrato, causa del quedarse sin fuente de sobrevivencia.

LAS EXPRESIONES “DESVINCULAR” O “DESVINCULACIÓN” NI SIQUIERA EXISTEN EN LA LEGISLACIÓN.
En ninguna ocasión la ley denomina “desvincular” o “desvinculación”, ni al despido ni a ninguna otra causa de término de contrato.
Tales expresiones no existen en la legislación laboral. La expresión es “despido”. Y el propio Código del trabajo así le denomina más de una veintena de veces, insertas en sus artículos 162, 168, 177, 201, 290, 292, 294, 454, 489 y 510.
Y, si se quiere usar expresiones englobantes o genéricas, está la de “término del contrato de trabajo”.

LA EXPRESIÓN “DESVINCULAR” HA SIDO INCRUSTADA POR PUBLICISTAS PATRONALES.
DISFRAZA EL VERDADERO CONTENIDO DEL DESPIDO, BAJANDO SU PERFIL, PRESENTÁNDOLE COMO MEDIDA “NATURAL” O “NORMAL”, ALGO QUE SE DEBERÍA ACEPTAR SIN RECLAMO.

La connotación del verbo “desvincular” y de su acción y efecto (“desvinculación”), lo que uno entiende al escucharle, es liberar de una atadura. Proyecta la idea de independizarse, liberarse, emanciparse, desligarse.
El Diccionario le define como “anular un vínculo, liberando lo que estaba sujeto a él,…”.
Transmite como significado el hacerse “libre”. Por ello, su uso facilita bajar el perfil a la marginación laboral; opera como anestesia social, efecto provechoso para el gran empresariado.
Así, una medida patronal que en verdad produce un enorme perjuicio personal y familiar, es transfigurada en inofensiva, neutra, inocua, no importante, que no causa daño ni molestia, algo que deberíamos entender como natural y normal.
Incluso, podría llegarse a la conclusión de que la patronal –bendita sea- me ha “liberado” de cargas o lastres al dejarme sin empleo. Que, tal vez, deberíamos hasta darle las gracias. Así, no podrá sorprender que un trabajador recién despedido llegue a pensar: “Me desvincularon. Por algo será. Debía ser así. Qué le voy a hacer”.
O, incluso: “Por fin el patrón me ha liberado, me ha independizado, qué bueno es”.
El mundo al revés.
Desvinculación” es una expresión que disfraza o enmascara el real significado de la medida de despido o de terminación de contrato, que es perder el empleo por arbitrio patronal. Palabra incrustada en el lenguaje laboral para encubrir la arbitrariedad patronal y el drama de la exclusión o marginación del trabajo.
Es intencional su utilización por patronales y publicistas neoconservadores, sea aquellos integrantes de la derecha tradicional o de la concertación.

II.
CAUSALES LEGALES DE TÉRMINO DE LA RELACIÓN LABORAL.

Visto lo anterior, recordemos que, según la ley que hoy impera, la contratación laboral termina, esencialmente, mediante las causales fijadas en los artículos 159, 160 y 161 del Código del trabajo.
Existe, también, la causal popularmente conocida como “auto-despido”, descrita en el artículo 171 del mismo Código.

CAUSALES DEL ARTÍCULO 159 DEL CÓDIGO.
El contrato de trabajo terminará en los siguientes casos:
1.- Mutuo acuerdo de las partes.
2.- Renuncia del trabajador, dando aviso a su empleador con treinta días de anticipación, a lo menos.
3.- Muerte del trabajador.
4.-Vencimiento del plazo convenido en el contrato.
En esta causal, recordemos que la duración del contrato de plazo fijo no puede exceder de un año.
El trabajador que hubiere prestado servicios discontinuos en virtud de más de dos contratos a plazo, durante doce meses o más en un período de quince meses, contados desde la primera contratación, se presumirá legalmente que ha sido contratado por una duración indefinida.
Tratándose de gerentes o personas que tengan un título profesional o técnico otorgado por una institución de educación superior del Estado o reconocida por éste, la duración del contrato no podrá exceder de dos años.
El hecho de continuar el trabajador prestando servicios con conocimiento del empleador después de expirado el plazo, lo transforma en contrato de duración indefinida. Igual efecto producirá la segunda renovación de un contrato de plazo fijo.

5.- Conclusión del trabajo o servicio que dio origen al contrato.
6.- Caso fortuito o fuerza mayor.

CAUSALES DEL ARTÍCULO 160 DEL CÓDIGO.
Se les conoce como causas de caducidad.
El contrato de trabajo termina, sin derecho a indemnización alguna, cuando el empleador le ponga término invocando una o más de las siguientes causales:
1.- Alguna de las conductas indebidas de carácter grave, debidamente comprobadas, que a continuación se señalan:
a) Falta de probidad del trabajador en el desempeño de sus funciones; b) Conductas de acoso sexual; c) Vías de hecho ejercidas por el trabajador en contra del empleador o de cualquier trabajador que se desempeñe en la misma empresa; d) Injurias proferidas por el trabajador al empleador, y e) Conducta inmoral del trabajador que afecte a la empresa donde se desempeña.
2.- Negociaciones que ejecute el trabajador dentro del giro del negocio y que hubieren sido prohibidas por escrito en el respectivo contrato por el empleador.
3.- No concurrencia del trabajador a sus labores sin causa justificada durante dos días seguidos, dos lunes en el mes o un total de tres días durante igual período de tiempo; asimismo, la falta injustificada, o sin aviso previo de parte del trabajador que tuviere a su cargo una actividad, faena o máquina cuyo abandono o paralización signifique una perturbación grave en la marcha de la obra.
4.- Abandono del trabajo por parte del trabajador, entendiéndose por tal: a) la salida intempestiva e injustificada del trabajador del sitio de la faena y durante las horas de trabajo, sin permiso del empleador o de quien lo represente, y b) la negativa a trabajar sin causa justificada en las faenas convenidas en el contrato.
5.- Actos, omisiones o imprudencias temerarias que afecten a la seguridad o al funcionamiento del establecimiento, a la seguridad o a la actividad de los trabajadores, o a la salud de éstos.
6.- El perjuicio material causado intencionalmente en las instalaciones, maquinarias, herramientas, útiles de trabajo, productos o mercaderías.
7.- Incumplimiento grave de las obligaciones que impone el contrato.

CAUSALES DEL ARTÍCULO 161 DEL CÓDIGO DEL TRABAJO.
LIBRE DESPIDO Y SU HISTORIA LEGISLATIVA.

Además de las causales recién señaladas, el patrón puede poner término al contrato de trabajo invocando las “necesidades de la empresa, establecimiento o servicio”, tales como las derivadas de la racionalización o modernización de los mismos, bajas en la productividad, cambios en las condiciones del mercado o de la economía, que hagan necesaria la separación de uno o más trabajadores.
Estas causales no pueden ser invocadas con respecto a trabajadores que gocen de licencia por enfermedad común, accidente del trabajo o enfermedad profesional.
Es este precepto legal el que alberga el poder de libre despido patronal.
Y con este objetivo fue diseñado en el año 1990, por la naciente Concertación. Lo insertó la ley 19.010; instaló el libre despido al entender suficiente para aplicar tal causal, la sola invocación, por los patrones, de la frase “por necesidades de la empresa”.
Causal diseñada precisamente para brindar flexibilidad a la contraparte patronal.
El proyecto oficial que la promovió, ya en su Mensaje o Exposición de Motivos confesaba sus propósitos, reconociendo que sus propuestas “resguardan la necesaria flexibilidad y autonomía que debe tener la gestión empresarial, evitando mecanismos que impongan la inamovilidad, el reintegro obligatorio o las autorizaciones previas [de despido] para trabajadores sin fuero” (Mensaje presidencial 100, de 1990, párrafo 8º).
¿Cabe duda de la intención concertacionista, ya desde el mismo año 1990?
Saludos fraternos.
16 de agosto de 2012.

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