250. Descuentos sobre remuneración. Ley 20.281, de 2008 (confesión oficial: Ingreso Mínimo Mensual es vía de entrada al “mercad

Mis distinguidos compañeros:
Somos un grupo de mujeres y hombres que hace algunas semanas entramos a trabajar a un colegio particular subvencionado en la Comuna de San Pedro de la Paz, sector Michaihue, en la octava Región del Bío Bío. Todos comenzamos a realizar labores de Asistentes de Sala, además de algunos de porteros y otros estamos trabajando en los comedores antes de que comiencen las clases, y en los recreos estamos de inspectores de pasillos. Hoy se nos entregó muestro primer sueldo en cheque, pero cuando estuvimos en entrevista de trabajo a nosotros la Administradora nos dijo que nuestro sueldo imponible sería el mínimo, y que nuestra jornada laboral sería de 30 horas a la semana, divididas en 6 horas diarias, pero cada uno al recibir su cheque a través del contador, tuvimos la gran sorpresa de recibir un sueldo miserable de 90.000.- y otros de 91.000, pero si reconocemos que casi todo el grupo entro una semana después de la entrada oficial a clases, que sacando cuentas, tenemos onciencia de que sería menos nuestro sueldo, pero no tan indigno y limosnero. Como grupo hemos decidido realizar una reunión con la administradora pare el día lunes a las 14:00, ya que estamos atónitos con la situación, es más, nos pidieron nuestra documentación de cotizaciones y de salud cuando recién ingresamos, diariamente firmamos un libro de asistencia, pero hasta el momentos a nadie lo han llamado para firmar un contrato de trabajo, pero si nos hicieron llenar unos formularios anotando nuestras horas de trabajo y cosas similares a nuestras labores, y, como guinda de la torta somos trabajadores y trabajadoras que están por Ley S.E.P. Si es posible darnos alguna orientación ya que tememos además perder nuestras fuentes laborales que hemos conseguido con esfuerzo y que podemos perder en cualquier momento, e incluso, en ésta reunión en donde sólo queremos que nos paguen lo que nos corresponde.
Muchas gracias.
Rosalía


MATERIA:
DESCUENTOS SOBRE REMUNERACIÓN.
LEY 20.281, DE 2008 (CONFESIÓN OFICIAL: INGRESO MÍNIMO MENSUAL ES VÍA DE ENTRADA AL “MERCADO”, NO SUSTENTO DE VIDA).


Estimada amiga.
El Ingreso Mínimo Mensual vigente, fijado el pasado año entre gobierno, concertación y la cúpula sindical oficial (Martínez y otros), es de 182.000 pesos. Recuerde que el sueldo no podrá ser inferior a un Ingreso Mínimo Mensual, esto es, inferior a dicho monto (Código laboral, artículo 42, letra a).
De esa suma debe restar o deducir las cotizaciones previsionales obligatorias, esto es, un 10% de tal monto, que se dirige a su Cuenta de Capitalización Individual, más otro porcentaje, variable, por comisión, que cada AFP cobra por “administrar” parte del fruto de su fuerza de trabajo.

DESCUENTO PARA SOLVENTAR SEGURO DE CESANTÍA.
Añadimos un 0,6 % dirigido a su Cuenta de cesantía. Aunque, en verdad, usted paga mucho más que ese porcentaje. En efecto, si bien el aporte del patrón a ese Seguro es del 1,6%, no debe olvidar que ese monto la patronal se lo descuenta a usted mismo, al momento de liquidar su indemnización por años de servicio, derecho o poder patronal concedido por gobierno y parlamentarios en el año 2001, descuento que no parece preocupar a la cúpula sindical oficial, que integra la Comisión de Usuarios de dicho Seguro (ley 19.728, de 2001, artículo 13), según se desprende de sus Informes anuales.
Se le denominó, elegantemente, derecho de imputación, poder de que gozan los patrones, de descuento sobre la indemnización por años de servicio de los trabajadores. De allí, este Seguro no significa gasto esencial para el sector patronal, a diferencia de la carga que establece para los trabajadores.
Así, para los patrones, su margen mayoritario de cotización, del 1,6% (aquel que se dirige a la Cuenta individual de cada trabajador), es un conveniente método de ahorro mensual, para ellos mismos.
Recordemos que si el contrato termina por las causales previstas en el artículo 161 del Código laboral, es decir, necesidades de la empresa, establecimiento o servicio, el afiliado tendrá derecho a la indemnización por años de servicios, calculada sobre la última remuneración mensual definida en el artículo 172 del mismo, con un límite máximo de 330 días de remuneración; a menos que se haya pactado, individual o colectivamente, una superior, caso en el cual se aplicará esta última.
No obstante, aunque los derechos propios del Seguro son independientes y compatibles con otras indemnizaciones legales, se imputa a esta prestación la parte del saldo de la Cuenta individual por cesantía constituida por las cotizaciones efectuadas por el empleador más su rentabilidad, deducidos los costos de administración que correspondan, con cargo a las cuales el asegurado pueda hacer retiros (ley 19.728, artículos 4 y 13).
Con esto se reduce el monto total de la Cuenta individual del asegurado, para afrontar eventos de cesantía.
Para el empleador este Seguro no implica costo, ya que sus cotizaciones mensuales nutren, al momento de despido, la indemnización legal o contractualmente obligatoria.

DESCUENTO PARA SOLVENTAR PRESTACIONES DE SALUD.
Igualmente, se le descuenta un 7% básico, para solventar prestaciones de salud.

Los días laborables pero no trabajados no generan para la contraparte patronal obligación de pago, a menos que esos días estén incluidos en el contrato.
Recordamos que, en principio, la patronal no puede insertar en esa suma la gratificación legal (rubro remuneratorio), siempre que esté obligada a su pago (véase respuestas suministradas sobre tal obligación).
Con tales datos, ustedes pueden calcular si lo pagado corresponde o no a lo retribuido por la patronal.

LEY 20.281, DE 2008. CONFESIÓN: INGRESO MÍNIMO MENSUAL COMO VÍA DE ENTRADA AL MERCADO, NO COMO SUSTENTO DE VIDA.
Si el trabajo es un derecho, cae de cajón que, laborando las 45 horas semanales (esto es, la jornada básica legal), procede recibir un sueldo base que, al menos, permita lo fundamental para la subsistencia del trabajador.
Intensas luchas sociales, y un verdadero sindicalismo, fueron cimentando en Chile el reconocimiento de derechos laborales, entre ellos el llamado sueldo vital (esto es, necesario para sustentar la vida).
La ley 7.295, del año 1942, estableció el llamado sueldo vital para los empleados particulares (dependientes de empleadores privados), señalando que se entendía por tal, “El necesario para satisfacer las necesidades indispensables para la vida del empleador, alimentación, vestuario y habitación, y también las que requieran su integral subsistencia, como asimismo las erogaciones forzosas para previsión social y seguros obligatorios que afecten legalmente al empleado”.
Quedaba clara la idea de que envolvía un sustento básico.
Años después, los trabajadores lograron el llamado Salario Mínimo.
Hoy, existe el concepto legal de Ingreso Mínimo Mensual, que el mes de junio de cada año es fijado en su monto mediante ley. Su valor vigente es de 182.000 pesos; deducidas las cotizaciones previsionales, de salud y de cesantía, suministra, aproximadamente, 148.000 pesos, líquidos.
En el Mensaje Presidencial (731-355, del año 2007), que presentó un proyecto legal sobre salarios base (luego, en el año 2008, convertido en ley 20.281), se inserta un revelador comentario sobre el concepto que oficialmente se tenía (y se tiene), de dicho Ingreso.
Tal Mensaje oficial expresa que el Ingreso Mínimo Mensual: “ubica una cantidad mínima de compensación al trabajador por sus servicios, y que tiene por objeto proteger el ingreso al mercado laboral del trabajador menos calificado y al más vulnerable…”.
“El ingreso mínimo no tiene como objeto dar una señal económica de proyección del gasto familiar, sino que es un mínimo tolerable para una sociedad, al aceptar que una persona se incorpore al mercado laboral cumpliendo a lo menos una jornada ordinaria de trabajo”.
Es decir, no lo entienden (ni el gobierno del año 2008 ni el de ahora), como factor destinado a garantizar un mínimo remuneratorio a cada trabajador, suficiente para garantizar la vida, sino como elemento de su propia política económica neoconservadora.
En verdad, no se consideró como dato mínimo para sustentar remuneratoriamente lo más básico de la supervivencia de un grupo familiar.
De allí, si como dice el Mensaje Presidencial señalado, el Ingreso Mínimo Mensual tiene por exclusivo fin “proteger el ingreso al mercado laboral del trabajador menos calificado y al más vulnerable”, o que, “es un mínimo tolerable para una sociedad, al aceptar que una persona se incorpore al mercado laboral”, entonces, ¿por qué su monto no aumenta obligatoriamente, a la par que aumenta la antigüedad del trabajador una vez que se incorporó al susodicho mercado, o a la par que adquiere calificación?
En efecto, legalmente no es obligatorio que tal Ingreso Mínimo aumente paulatinamente una vez que el trabajador ya está incorporado al llamado mercado laboral; puede tener 60 años de edad, puede que haya laborado 40 años continuos, que haya logrado calificación, y no por ello se le reconoce derecho a una elevación de aquél.
Los argumentos oficiales son engañosos. Es obvio que si se ha pactado una jornada inferior, procede el pago de un sueldo proporcionalmente reducido; pero esto no implica que, laborándose la jornada ordinaria (máxima) de 45 horas a la semana (por algo es jornada ordinaria), no se deba generar el derecho de percibir un sueldo base que, precisamente, sea suficiente para sustentar la vida, como ya se había logrado hace 70 años.
Es verdad que la ley 20.281 estableció que el sueldo base no podrá ser inferior a un Ingreso Mínimo Mensual (situación que la jurisprudencia ya había asentado); sin embargo, según la propia confesión oficial, tal Ingreso Mínimo no es tal, y así no requiere ser suficiente para sustentar lo esencial de la vida. Por tanto, siguiendo el mismo razonamiento o concepto, tampoco el sueldo base necesita ser suficiente para ello.
Por lo demás, considérese la facultad patronal, legalmente custodiada, de reducir el monto del Ingreso Mínimo Mensual según la edad del trabajador, medida que ahora repercute directamente en el sueldo base que aquél está facultado para pagarle.
Hoy, el monto mínimo del sueldo base ya no debe reflejar la complejidad del trabajo desarrollado combinado con un piso en dinero básico para vivir (factores razonables para su cálculo), sino dependerá de la variable económica que a cada gobierno le convenga plantear anualmente.
Es irónico constatar quiénes son los que alentaron y protegieron tal concepto, radicalmente opuesto a la idea publicitada por la misma oficialidad que allí se confiesa, y que algunos dirigentes sindicales aún protegen y celebran.
Considerando el monto miserable que posee la asignación familiar, se evidencia el dramático cuadro de las familias con sueldo mínimo.
Procure respaldo sindical.
Saludos cordiales.
1º de mayo de 2012.

Estimada Amiga: Le invitamos a visitar la Sección Trabajadores Informados donde encontrará interesante información click aquí.

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