Licencia médica por accidente del trabajo. Prestaciones, subsidio y monto. Renuncia y nuevo contrato.

Sufrí un accidente de trayecto y estoy con licencia médica. Quiero renunciar a mi trabajo ya que tengo una mejor oferta laboral. Se que puedo renunciar estando con licencia, pero debe ser con 30 días de anticipación?
Por el accidente de trayecto, puedo seguir en controles médicos con la mutualidad o deberá ser en forma particular? Según entiendo, puedo firmar el nuevo contrato, sin embargo, no puedo empezar a trabajar en otro lado si me mantengo con licencia.. Eso lo permite mi nuevo trabajo?
Gracias desde ya
Andrea


MATERIA:
LICENCIA MÉDICA POR ACCIDENTE DEL TRABAJO. PRESTACIONES, SUBSIDIO Y MONTO. RENUNCIA Y NUEVO CONTRATO.


Estimada amiga.
Como hemos afirmado en otras ocasiones, la licencia médica tiene por finalidad fundamental justificar la ausencia del trabajador a sus labores, o la reducción de la jornada, en cumplimiento de una indicación de facultativo médico, y, a la vez, puede dar derecho al pago de subsidio. Somete al descanso, total o parcial, pero no impide suscribir otro contrato de trabajo, ni tampoco inhibe llegar a acuerdo con el presente empleador para dar término al vínculo laboral, incluso con fuero.
Y ya en el plano de la normativa que regula especialmente los accidentes laborales, corrobora esta interpretación que “El subsidio se pagará durante toda la duración del tratamiento, desde el día que ocurrió el accidente o se comprobó la enfermedad, hasta la curación del afiliado o su declaración de invalidez” (ley 16.744, artículo 31, inciso 1º).
Entendemos que puede renunciar a su actual empleo y contratar nuevos servicios, aun estando con licencia médica; ésta suspende su obligación de laborar; no impide ni condiciona el ejercicio de otros derechos.
De allí, por ejemplo, si estoy licenciado, en reposo, y está claro que en días o semanas estaré plenamente recuperado, nada impide que, desde ahora, pacte servicios que comenzarán en días, semanas o meses próximos. Divisamos que el riesgo, en tales casos, es para la contraparte patronal.
En lo que atañe a la renuncia, esta no tiene plazo. Además, recuerde que ella no genera a la contraparte patronal la obligación legal de pagar indemnización por años laborados. Sólo si se ha pactado, individual o colectivamente, el pago de indemnización acaeciendo renuncia voluntaria, podría exigirse tal retribución.
Lo que si procede exigir, al momento del término del contrato, es el otorgamiento de finiquito, en el cual conste su conformidad con el pago de contraprestaciones y beneficios eventualmente adeudados, por ejemplo, gratificación y feriado proporcional.
En lo relativo a las prestaciones, controles médicos y su duración, la víctima de un accidente del trabajo o enfermedad profesional tiene derecho a las siguientes prestaciones, que se otorgarán gratuitamente hasta su curación completa o mientras subsistan los síntomas de las secuelas causadas por la enfermedad o accidente:
a) Atención médica, quirúrgica y dental en establecimientos externos o a domicilio;
b) Hospitalización si fuere necesario, a juicio del facultativo tratante;
c) Medicamentos y productos farmacéuticos;
d) Prótesis y aparatos ortopédicos y su reparación;
e) Rehabilitación física y reeducación profesional, y
f) Los gastos de traslado y cualquier otro que sea necesario para el otorgamiento de estas prestaciones (ley 16.744, artículo 29). Tales gastos de traslado y otros necesarios, serán procedentes sólo en el caso que la víctima se halle impedida de valerse por sí misma o deba efectuarlos por prescripción médica, certificada y autorizada una y otra circunstancia por el médico tratante. Los medios de traslado deberán ser adecuados a la condición de salud del trabajador (decreto supremo 101, de Ministerio del Trabajo y Previsión Social, de 1968, artículo 49).
Y debe continuar la atención, toda vez que “Si el accidentado o enfermo se negare a seguir el tratamiento o dificultare o impidiere deliberadamente su curación, se podrá suspender el pago del subsidio a pedido del médico tratante y con el visto bueno del jefe técnico correspondiente” (ley 16.744, art. 33, inciso 1º).

RECORDEMOS OTRAS NORMAS PERTINENTES A SU CASO.
La incapacidad temporal da derecho al accidentado o enfermo a un subsidio cuyo monto se reajustará en un porcentaje equivalente al alza que experimenten los correspondientes sueldos y salarios en virtud de leyes generales, o por aplicación de convenios colectivos de trabajo. Se pagará durante toda la duración del tratamiento, desde el día que ocurrió el accidente o se comprobó la enfermedad, hasta la curación del afiliado o su declaración de invalidez.
La duración máxima del período será de 52 semanas, el cual se podrá prorrogar por 52 semanas más cuando sea necesario para un mejor tratamiento de la víctima o para atender a su rehabilitación. Si al cabo de las 52 semanas o de las 104, en su caso, no se hubiere logrado la curación, y/o rehabilitación de la víctima, se presumirá que presenta un estado de invalidez. Se pagará incluso por los días feriados y no esta afecto a descuentos por concepto de impuestos o cotizaciones de previsión social. El beneficiario de subsidio, durante todo el tiempo que dure su otorgamiento, se considera como activo en la respectiva institución de previsión social para todo efecto legal (ley 16.744, artículos 30 a 32).
Según el artículo 30 de la ley 16.744, para efectos del cálculo del subsidio diario son aplicables varios preceptos del decreto con fuerza de ley 44, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, del año 1978. Recordémosles, en su texto vigente, ya incorporadas las modificaciones introducidas mediante ley 20.545, de 17 de octubre de 2011:
Los subsidios serán imponibles para previsión social y salud, y no se considerarán renta para efectos legales.
Remuneración neta, para la determinación de las bases de cálculo, es la remuneración imponible con deducción de la cotización personal y de los impuestos correspondientes a dicha remuneración.
La base del cálculo para la determinación del monto de los subsidios considerará los datos existentes a la fecha de iniciación de la licencia médica y será una cantidad equivalente al promedio de la remuneración mensual neta, del subsidio, o de ambos, que se hayan devengado en los tres meses calendario más próximos al mes en que se inicia la licencia.
En caso de accidentes en que el trabajador no registre cotizaciones suficientes para enterar los meses
a promediar, se considerará para estos efectos la remuneración mensual neta resultante de la establecida en el contrato de trabajo, las veces que sea necesario.
El subsidio de cesantía se exceptúa de esta base de cálculo.
Las remuneraciones ocasionales o que correspondan a períodos de mayor extensión que un mes, tales como gratificaciones, bonificaciones o aguinaldos de Navidad o Fiestas Patrias, no se considerarán para la determinación de las bases de cálculo señaladas.
El subsidiado no perderá el derecho a percibir las remuneraciones a que se refiere el artículo anterior, en la forma y en la oportunidad establecida en el correspondiente contrato de trabajo, por el tiempo en que haya percibido el subsidio.
El monto diario de los subsidios no podrá ser inferior a la trigésima parte del cincuenta por ciento del ingreso mínimo que rija para el sector privado.
Con todo, tratándose de trabajadores que tengan más de un empleador o que revistan, a la vez, las calidades de trabajador dependiente e independiente, tendrán derecho al aludido subsidio mínimo en el evento que la suma de los subsidios que hubieren devengado en un mismo período no supere el monto de aquél.
El pago de los subsidios corresponde a la entidad que deba otorgarlos o al empleador, si lo ha convenido con la entidad otorgante.
Durante los períodos de incapacidad laboral, a que se refiere la ley 18.469, los trabajadores dependientes e independientes, afiliados a regímenes de pensiones de instituciones de previsión fiscalizadas por la Superintendencia de Seguridad Social, deberán efectuar las cotizaciones que establezca la normativa vigente, destinadas a financiar prestaciones de salud y de previsión, sobre sus remuneraciones o rentas imponibles según corresponda.
Las cotizaciones señaladas deberán efectuarse sobre la base de la última remuneración o renta imponible correspondiente al mes anterior en que se haya iniciado la licencia o en su defecto la estipulada en el respectivo contrato de trabajo, en su caso. Para este efecto, la referida remuneración o renta imponible se reajustará en la misma oportunidad y porcentaje en que se reajuste el subsidio respectivo.
Las entidades pagadoras de subsidios deberán efectuar las retenciones correspondientes, declarar y enterar las cotizaciones en las instituciones que correspondan (dfl. 44, de Ministerio del Trabajo y Previsión Social, año 1978, artículos 3, 7, 8 en lo pertinente, 10, 11, 17, 19 y 22).
Igualmente, recordemos que en los trabajos por tiempo, por medida u obra, de temporada u otros en que la remuneración no sea mensual, el subsidio diario se determinará considerando la remuneración o renta que en el último período de pago hubiere percibido o estuviere percibiendo el afiliado. Se entenderá, para estos efectos, por períodos de pago, el establecido en el respectivo contrato de trabajo.
El monto del subsidio se determinará sobre las remuneraciones o rentas imponibles que el afiliado esté percibiendo o haya percibido en los períodos de pago que correspondan, independientemente de la circunstancia de que se haya o no hecho cotizaciones sobre ellas.
Durante el período en que el asegurado goce de subsidio se considerará como activo en la respectiva institución de previsión social, disfrutando de todos los beneficios que rijan en ella. Para los efectos anteriores, y el registro del tiempo durante el que se pague el subsidio, el organismo que lo otorgue debe comunicarlo mensualmente a las respectivas entidades de previsión (decreto supremo 101, citado, artículos 51 y 52).
Procure respaldo sindical.
Saludos cordiales.
25 de octubre de 2011.

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