Contrato por obra o faena, gratificación y descuento en finiquito

Mi consulta es por el tema del descuento y no pago de gratificación, entre a trabajar a una maestranza con fecha 2 de junio de 2011 por contrato por obra, en mi liquidación de junio y julio me sale el pago de la gratificación y ahora en el mes de agosto no me sale el pago , les consulto por esto y me dicen que se equivocaron, ahora termino la obra con fecha 31 de agosto y el 15 de septiembre me pagan el finiquito y según les dijeron a unos compañeros nos van a descontar la gratificación que nos dieron los meses anteriores, ¿tengo derecho a la gratificación? esa es mi consulta , de ante mano gracias.
Bernardo


MATERIA:
CONTRATO POR OBRA O FAENA, GRATIFICACIÓN Y DESCUENTO EN FINIQUITO


Estimado amigo.
A continuación exponemos elementos para iluminar el tema.

1.- CONTRATO POR OBRA O FAENA
La obligación de gratificar anualmente a los trabajadores existe cuando se reúnen las siguientes condiciones:
a) Que se trate de establecimientos, ya sea, mineros, industriales, comerciales o agrícolas, empresas, o cualesquiera otro, o de cooperativas;
b) Que estos establecimientos o empresas, con excepción de las cooperativas, persigan fines de lucro;
c) Que estén obligados a llevar libros de contabilidad, y
d) Que tengan utilidades o excedentes líquidos en sus giros (durante el respectivo ejercicio financiero o comercial correspondiente).
Si la empresa reúne estos requisitos, debemos precisar si la contratación por temporada, o por obra o faena, justifica tal pago.
Ahora bien, los trabajadores que no alcanzaren a completar un año de servicios tendrán derecho a la gratificación en proporción a los meses trabajados (artículo 52 del Código laboral).
Para la Dirección del Trabajo, lo anterior significa que a los trabajadores que se desempeñan por un lapso de tiempo inferior a un año de duración, debe pagárseles la gratificación en proporción al tiempo laborado.
Sin embargo, en los contratos que tengan una duración de treinta días o menos, se entenderá incluida en la remuneración que se convenga con el trabajador todo lo que a éste deba pagarse por feriado y otros derechos que se devenguen en proporción al tiempo servido, como es el caso de la gratificación. Esto no rige respecto de aquellas prórrogas que, sumadas al período inicial del contrato, excedan de sesenta días.
Mediante un ya antiguo dictamen (7.338/117, de 1989), la Dirección del Trabajo precisó que dicho precepto rige respecto de todos aquellos contratos cuya duración no exceda de 30 días, sea que se trate de uno de duración determinada, esto es, previamente fijada por las partes, o indeterminada, o sea, cuando su extensión en el tiempo está dada por la ejecución de la obra para la cual fue celebrado, como ocurre en el caso de los contratos suscritos para una faena determinada (dictamen 4299/177, de 1996, del mismo órgano público).
El tratamiento otorgado a los contratos de duración igual o inferior a 30 días, se hace extensivo a las prórrogas de éstos que, sumadas al período inicial, no excedan de 60 días.
Por todo, tratándose de dependientes que han suscrito un contrato de trabajo de duración superior a treinta días, o uno que siendo inferior a dicho límite haya sido prorrogado, alcanzado en tal caso una duración total superior a 60 días, el empleador está obligado a pagarles la gratificación en forma proporcional al tiempo trabajado.

2.- GRATIFICACIÓN Y SU DESCUENTO
Reiteremos que, según lo establecido en el artículo 47 del Código del trabajo, los empleadores que obtienen utilidades líquidas en su giro tienen la obligación de gratificar anualmente a sus trabajadores, sea por la modalidad del señalado artículo 47 , es decir, en proporción no inferior al 30% de dichas utilidades, o mediante la vía del artículo 50 del mismo Código, esto es, pagando al trabajador el 25% de lo devengado en el respectivo ejercicio comercial por concepto de remuneraciones mensuales, con un límite máximo de 4,75 ingresos mínimos mensuales.
De allí, en caso que el patrón presente pérdida en el ejercicio financiero, no estaría obligado a pagar el beneficio, por cuanto, para la Dirección del Trabajo, no concurre uno de los requisitos esenciales para que exista tal obligación, cual es que el empleador haya obtenido utilidades líquidas en el respectivo año, en el giro del negocio.
Ahora bien, si el patrón entregó a los dependientes anticipos a cuenta de la gratificación legal, como para éstos no nació el derecho a tal pago, puede el empleador recuperar los pagos indebidos al momento del finiquito del trabajador y en aquella parte que corresponde al alcance líquido de la indemnización por años de servicios. En el caso de las remuneraciones líquidas en el mismo finiquito, sólo es factible su descuento con autorización escrita del trabajador y limitado a un 15% de su remuneración mensual (artículo 58, inciso 2º, del citado Código).
La única forma en que el patrón puede descontar los anticipos de gratificación indebidamente pagados, es procediendo en las condiciones recién previstas (dictamen 3279/92, de 2003, de la Dirección del Trabajo). Sólo puede hacerse efectiva la restitución de los anticipos otorgados, sin sujetarse a la referida norma, cuando el descuento se realiza de la indemnización por años de servicio o de la indemnización que proceda con ocasión de la terminación del vínculo laboral, por no tener éstas el carácter de remuneración. Este descuento, en todo caso, requiere el acuerdo del trabajador al momento de suscribir el finiquito.
Para que proceda el descuento, el Servicio de Impuestos Internos debe haber practicado la liquidación definitiva para la determinación del impuesto a la renta, o para el sólo efecto de gratificar, si se trata de empleadores exceptuados de dicho impuesto. En tal caso, las sumas que el trabajador esté obligado a restituir deben reajustarse conforme al aumento de IPC operado entre el mes anterior al que se pagó el anticipo y el mes precedente al que se efectúe la restitución.
Con todo, el patrón puede efectuar el referido descuento mientras no esté prescrito o extinguido su derecho, a saber, dos años contados desde la fecha en que se hizo exigible si está vigente la relación laboral; si está extinguida tendrá igual plazo pero la acción para exigir su cumplimiento prescribe en el plazo de 6 meses a contar de la fecha de término del contrato.

3.- OTROS DATOS ÚTILES SOBRE LA GRATIFICACIÓN
Para efectos de la indemnización por años de servicio, procede incluir dentro del concepto de última remuneración mensual una gratificación convencional garantizada de monto equivalente o superior a la legal, que se pague mes a mes y, por tanto, que debe incluirse en la base de cálculo para el pago de la indemnización por años de servicios y la sustitutiva del aviso previo.
Los períodos durante los cuales el trabajador, por cualquier circunstancia, incluida la huelga, no ha desarrollado un trabajo efectivo, no le privan del derecho a gratificación; para requerirlo es suficiente que durante los mismos se haya mantenido la vigencia de la relación laboral.
Para los efectos del cálculo de la gratificación legal de los trabajadores que no laboraron el año completo por haber hecho efectiva la huelga, debe atenderse exclusivamente al monto de las remuneraciones mensuales devengadas por éstos en el referido período anual, y no al tiempo efectivo de prestación de servicios durante tal período.
Los trabajadores que no alcanzan a completar un año de trabajo tienen derecho a la gratificación en proporción a los meses trabajados. La expresión "meses", utilizada para el cálculo de la gratificación proporcional previsto en el artículo 52 del Código laboral, corresponde a un número de días consecutivos, desde uno determinado hasta otro de igual fecha en el mes siguiente, no procediendo considerar los días que no alcancen a completar un mes. Así, no debe considerarse (necesariamente), el mes como mes calendario, siendo factible que para un trabajador el mes transcurra de 12 a 12, o de 23 a 23, etc. (dictamen 5198/163, de 1991, de la Dirección del Trabajo).
La gratificación legal que debe pagarse a trabajadores sujetos a licencia médica, por enfermedad común o por cualquier otra causa, se calcula tomando también en consideración el subsidio a que ha tenido derecho.
En lo que atañe a las utilidades o excedentes líquidos en el giro patronal, para los efectos de la gratificación legal se considera utilidad la que resulte de la liquidación que practique el Servicio de Impuestos Internos para la determinación del Impuesto a la Renta, sin deducir las pérdidas de ejercicios anteriores. Por su parte, la utilidad líquida es la que resulta de restar de la cantidad fijada como utilidad el diez por ciento del capital propio del empleador.
Los trabajadores, los sindicatos de trabajadores y delegados del personal, pueden solicitar al Servicio de Impuestos Internos, la certificación de utilidades líquidas obtenidas por la empresa, con el fin de determinar el pago de las gratificaciones que proceda. También pueden solicitar dicha certificación los sindicatos interempresa, federaciones y confederaciones, pero sólo respecto de las empresas que relacionen a sus asociados.
Ponga atención en los plazos de prescripción o extinción del derecho de cobro.
Si ya hay finiquito, y cumple con las formalidades que establece la ley, tal instrumento tendrá pleno valor liberatorio pudiendo ser invocado por el patrón ante un eventual reclamo por no pago del beneficio, salvo que en él se hubiese hecho reserva del derecho a requerirlo.
Procure respaldo sindical.
Saludos cordiales.
15 de octubre de 2011.

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