Mutualidades administradoras del Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales. Reevaluaci

Hola ,era pensionado en la ACHS por ley 16744 de 59 años, me re-evaluaron y me subieron mi pensión parcial a total y la MUTUAL DE SGURIDAD por estar trabajando en una empresa afiliada a ellos en el momento de Re-evaluarme no me pago el doble de dicha pensión aduciendo para eso el articulo 61 ley 16744,reclame a la SUSESO y le dio el favor diciendo que la segunda patología Psiquiátrica era enfermedad común aunque me atiende desde siempre salud mental de la ACHS. Tengo entendido que el articulo 62 de la ley 6744 me favorece,¿ podrían orientarme y decirme donde tengo que acudir para pedir apoyo legal?.Ya por mi edad y mi Sordera ya no me dan trabajo.
Atentamente rogando me puedan ayudar me despido deseándoles que sigan adelante brindando apoyo a los que en realidad nos vemos atropellados por quienes en vez de defender a los mas pobres defienden a las Mutualidades de los Empleadores que se han enriquecido a costa de los trabajadores Chilenos.
Roberto P.


MATERIA:
MUTUALIDADES ADMINISTRADORAS DEL SEGURO SOCIAL CONTRA RIESGOS DE ACCIDENTES DEL TRABAJO Y ENFERMEDADES PROFESIONALES.
REEVALUACIÓN DE INCAPACIDAD LABORAL

Estimado amigo:
Lamentamos el trance que le aflige. Su caso requiere respaldo personalizado. Lo que nosotros podemos hacer, a la distancia, es suministrarle algunos elementos.

EL SEGURO SOCIAL Y REEVALUACIÓN DE LA INCAPACIDAD
La ley 16.744, que estableció como obligatorio el Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales (artículo 1 de dicha ley), en sus artículos 61 y siguientes dispuso:
Si el inválido profesional sufre un nuevo accidente o enfermedad, también de origen profesional, deberá hacerse una reevaluación de la incapacidad en función del nuevo estado que presente.
Si la nueva incapacidad ocurre mientras el trabajador se encuentra afiliado a un organismo administrador distinto del que estaba cuando se produjo la primera incapacidad, será el último organismo el que deberá pagar, en su totalidad, la prestación correspondiente al nuevo estado que finalmente presente el inválido. Pero si el anterior organismo estaba pagando una pensión, deberá concurrir (participar) al pago de la nueva prestación con una suma equivalente al monto de dicha pensión.
Procederá, también, hacer una reevaluación de la incapacidad cuando a la primitiva le suceda otra u otras de origen no profesional.
Las prestaciones que corresponda pagar, en virtud de esta reevaluación, serán, en su integridad, de cargo del Fondo de Pensiones correspondiente a invalidez no profesional del organismo en que se encontraba afiliado el inválido. Pero si con cargo al seguro de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales se estaba pagando a tal persona una pensión periódica, este seguro deberá concurrir al pago de la nueva prestación con una suma equivalente al monto de dicha pensión.
Las declaraciones de incapacidad serán revisables por agravación, mejoría o error en el diagnóstico y, según el resultado de estas revisiones, se concederá o terminará el derecho al pago de las pensiones, o se aumentará o disminuirá su monto.
Recuerde que la revisión podrá realizarse, también, a petición del interesado, en la forma determinada en el reglamento de la ley.
En todo caso, durante los primeros ocho años contados desde la fecha de concesión de la pensión, el inválido debe someterse a examen cada dos años. Pasado aquel plazo, el organismo administrador puede exigir nuevos exámenes en los casos y con la frecuencia determinada en el reglamento.
Al practicarse la nueva evaluación se habrán de tener también en cuenta las nuevas posibilidades que haya tenido el inválido para actualizar su capacidad residual de trabajo (ley 16.744, artículos 61 a 64).

MUTUALIDADES DE EMPLEADORES Y ADMINISTRACIÓN DEL SEGURO SOCIAL
Recordemos que las Mutualidades de Empleadores son corporaciones que tienen por fin administrar, sin ánimo de lucro, el comentado Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales (decreto supremo 285, de 1969, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, artículo 1).
Pueden ser miembros o adherentes de las Mutualidades, especialmente:
a) Los empleadores y patrones que ocupen a los trabajadores señalados por la letra a) del artículo 2 de la ley 16.744, es decir, todos los trabajadores por cuenta ajena, cualesquiera que sean las labores que ejecuten, sean ellas manuales o intelectuales, o cualquiera que sea la naturaleza de la empresa, institución, servicio o persona para quien trabajen; incluso los servidores domésticos y los aprendices.
b) Los establecimientos educacionales cuyos estudiantes deban ejecutar trabajos que signifiquen una fuente de ingreso para el respectivo plantel, y
c) Los trabajadores independientes, los trabajadores familiares y los estudiantes en general.
Las Mutualidades de Empleadores pueden, además, cubrir los riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales de sus propios trabajadores (artículo 2 del citado decreto supremo).

MUTUALIDADES Y CONDICIONES DE EXISTENCIA
Ahora bien, la ley 16.744, en su artículo 12, consignó especiales condiciones para lograr la autorización de existencia de estas entidades:
a) Que sus miembros ocupen, en conjunto, 20.000 trabajadores, a lo menos, en faenas permanentes;
b) Que dispongan de servicios médicos adecuados, propios o en común con otra mutualidad, los que deben incluir servicios especializados, incluso en rehabilitación;
c) Que realicen actividades permanentes de prevención de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales;
d) Que no sean administradas directa ni indirectamente por instituciones con fines de lucro, y
e) Que sus miembros sean solidariamente responsables de las obligaciones contraídas por ellas.
Las Mutualidades están sometidas a la fiscalización de la Superintendencia de Seguridad Social.
Los acuerdos cuyo cumplimiento merezca dudas de legalidad o conveniencia a los directorios de dichas mutualidades podrán ser elevados en consulta por éstas a la mencionada Superintendencia.
En casos calificados, la Superintendencia podrá disponer que una o más de estas entidades, que a su juicio requieran de un control especial, le eleven en consulta los acuerdos de directorio que recaigan sobre las materias que ella fije.

LLEGAR HASTA LOS REPRESENTANTES DE LOS TRABAJADORES
El concepto original de la administración de este Seguro Social se sustentaba en la dirección paritaria.
En efecto, las Mutualidades de Empleadores deben ser administradas por un Directorio integrado por igual número de representantes de los adherentes y de los trabajadores que presten servicios a los empleadores adheridos a la Mutualidad.
Los estatutos deben señalar el número de directores propietarios, y pueden establecer directores suplentes, indicando los casos en que estos últimos actuarán, la forma de subrogación del Presidente y la remuneración que percibirán los directores propietarios, o los suplentes cuando los reemplacen (artículo 9 del mentado decreto).
Estos directores duran tres años en sus funciones, y pueden ser reelegidos (artículo 10 del citado decreto).
El presidente de estas Mutualidades será elegido por los miembros del Directorio que tengan la calidad de representantes de las empresas adherentes, y deberá tener esa misma calidad. Sobre este método eleccionario, observemos que fue la llamada ley 18.811, evacuada en plena dictadura, la que modificó este precepto, concediendo la facultad de seleccionar al presidente sólo a los mandatarios patronales.
La elección tendrá lugar en la primera sesión que celebre el Directorio después de su designación.
El voto del Presidente o el de quien lo subrogue, tendrá carácter de voto decisivo en aquellos casos en que se produzca empate en la adopción de algún acuerdo.
Los directores representantes de los adherentes serán designados en la forma que determinen los estatutos; los que establecerán, además, las calidades que deberán reunir para desempeñar los cargos.
Los directores representantes de los trabajadores son designados, en votación directa, por los representantes de los trabajadores en los Comités Paritarios de Higiene y Seguridad de las empresas adheridas a la Mutualidad.
El conjunto de los miembros trabajadores integrantes del o de los Comités de una empresa tendrá tantos votos cuanto sea el número de trabajadores de la respectiva empresa al último día hábil del mes calendario inmediatamente anterior a la fecha fijada para la elección; y el total de votos que resulte se dividirá, por partes iguales, entre los integrantes del o de los respectivos Comités, despreciándose las fracciones indivisibles. El número de trabajadores se acreditará mediante certificados otorgados por los Servicios del Trabajo.
En aquellas empresas en que trabajen menos de 25 personas, sus trabajadores elegirán a dos de ellos para que los representen en la elección de directores de la Mutualidad. Se aplicará a estos representantes lo dispuesto en el párrafo anterior.
En las elecciones de directores, cada elector sólo podrá votar por una sola persona; se considerarán elegidos los que obtengan las más altas mayorías.
Los estatutos de las Mutualidades deben establecer los procedimientos para convocar a la elección, para acreditar las calidades de los electores y para efectuar la votación.
Los directores referidos deben reunir los requisitos exigidos para ser elegido director de sindicato; pertenecer a alguna de las empresas adheridas a la Mutualidad por más de un año y haber formado parte de alguno de los Comités Paritarios de Higiene y Seguridad, también por más de un año (artículos 11 a 14 del ya mencionado decreto 285).
En esta etapa, y poseyendo los informes médicos privados que avalan la tesis del origen laboral de su enfermedad, le sugerimos tanto buscar respaldo profesional personalizado cuanto recurrir a estos representantes, remunerados.
Procure respaldo gremial.
Saludos cordiales.
29 de julio de 2011.

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