Fuerza mayor, Principios jurídico-laborales de “Ajenidad”, y de “En la duda, a favor del trabajador”

Estimados, me dirijo a ustedes para asesorarme y dar a conocer esta información a mis compañeros que nos encontramos en la misma situación. Se nos informo el mes pasado que dejaríamos de percibir comisiones por ventas de mercadería a concesión en tiendas Ripley, nosotros prestamos servicio de técnico de PC a Ripley y además vendíamos accesorios de los cuales son pagaba comisión por venta de insumos y además un bono por cumplimiento de meta. Ripley termino el contrato de ventas con EDAPI que es la empresa con la tenemos contrato y solo seguirá vigente el contrato de servicio técnico, por lo cual dejaremos de percibir dicha comisión bajando considerablemente nuestro sueldo.
Espero poder recibir una orientación al respecto y poder compartir esta con mis colegas y ver las acciones que podemos seguir en conjunto.
Me despido atentamente y agradeciendo de antemano su respuesta.
Mario


MATERIA:
FUERZA MAYOR, PRINCIPIOS LABORALES, DE “AJENIDAD”, Y DE “EN LA DUDA, A FAVOR DEL TRABAJADOR”

Estimado amigo.
Según entendemos, ustedes son dependientes de EDAPI, empresa contratante de Ripley, contrato que esta última modificó, terminando el nexo con vuestra empleadora en lo que atañe a ventas de accesorios, manteniendo vigente el servicio técnico.
Aparentemente, el evento que les perjudica no sería de la responsabilidad de EDAPI, empresa que está modificando, a su vez, vuestros contratos individuales, eliminando uno de los rubros remuneratorios (comisión), y un bono por cumplimiento de meta que, al parecer, también reviste el carácter de comisión.
No obstante, el contrato de trabajo es obligatorio para ambas partes, no estando permitido modificarle sino por consentimiento mutuo o por causas legales, causas que se ubican esencialmente en el artículo 12 del Código laboral, cuyos eventos no parecen concurrir en este caso.
Si para el trabajador la principal obligación contractual es prestar los servicios pactados, a su vez las principales obligaciones patronales son las de proporcionar el trabajo convenido y pagar por él una remuneración determinada (sueldo base y comisiones).
Y, para justificar el no proporcionar parte de tal trabajo y su retribución (esto es, ventas y su comisión), divisamos que vuestra empleadora, sólo podría invocar “fuerza mayor”. Para que ésta se configure, es necesaria la concurrencia conjunta de los siguientes elementos:
a) Que el hecho o suceso que se invoca como constitutivo del caso fortuito o fuerza mayor sea inimputable, esto es, que provenga de una causa enteramente ajena a la voluntad de las partes, en el sentido que éstas no hayan contribuido en forma alguna a su ocurrencia.
b) Que el referido hecho o suceso sea imprevisible, vale decir, que no se haya podido prever dentro de cálculos ordinarios o corrientes, y
c) Que el hecho o suceso sea irresistible, o sea, que no se haya podido evitar, ni aún en el evento de oponerle las defensas idóneas para lograr tal objetivo (sustentan tal planteamiento, entre otros, los dictámenes 2968/117, de 1996, 2729/045, de 2006, y 1650/022 de 2011, de la Dirección del Trabajo).
Por lo demás, en Derecho laboral opera el “principio de ajenidad”, esto es, los trabajadores dependientes son trabajadores “por cuenta ajena”, no “por cuenta propia”; es decir, les es ajeno el riesgo de la empresa. Su resultado económico favorable, menos favorable o adverso, recae sobre ella, y no sobre el trabajador, a quien, bajo cualquier circunstancia, debe asegurársele su remuneración, que implica no solamente sueldo base. Desde el instante que se constituyó como empresa, entonces voluntariamente sus propietarios asumieron tal riesgo y sus consecuencias.
Asimismo, revise atentamente su contrato individual de trabajo (y la eventual vigencia de un instrumento colectivo). Pueden existir preceptos que entreguen más de una interpretación, y una de ellas les beneficie tratándose de una situación como la actual. En tal caso, debería aplicarse el principio “en la duda, a favor del operario”. En otras palabras, si existen preceptos, contractuales o legales, susceptibles de entenderse a lo menos de dos maneras, y una de ellas beneficia al trabajador, procedería recurrir a un principio ampliamente reconocido por la doctrina, denominado "indubio, pro operario", esto es, "en la duda, a fa¬vor del trabajador", y que se manifiesta en que el criterio que debe utilizar el intérprete para elegir, en caso de duda, entre varios sentidos posibles de una disposición, es aquel que sea más favorable al dependiente, razonamiento que la propia Dirección del Trabajo ha reconocido (dictamen 474/35, de 1993, citando "Los Principios del Derecho del Trabajo", de Américo Plá Rodríguez, págs. 47 y ss.).
En resumen, revise su contrato, y observe si en este caso la medida patronal se justifica, según los requisitos propios de la fuerza mayor. Ordene estos elementos y formule un planteamiento, sea ante el empleador, sea ante la respectiva Inspección del Trabajo.
En la medida que ustedes omitan cuestionar esta modificación unilateral de contratos, en lo relativo a la rebaja de sus remuneraciones, podrá operar en su contra la regla de la conducta, entendiéndose que voluntariamente aceptaron tal alteración.
Procure respaldo sindical.
Saludos cordiales.
20 de junio de 2011.

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