Estatuto docente, obligaciones patronales, caso fortuito o fuerza mayor, nuevas causales de despido

Soy profesora hace 13 años en diciembre del 2007 participe en concurso publico en el cual obtuve el cupo de profesora encargada de escuela por contraloria, actualmente el 2 de mayo mi escuela no cuenta con alumnos por lo tanto esta cerrada, lo que yo se, del 02 de mayo informe al depto de educación y he pasado algunos días sentada en la secretaria del daem sin hacer nada, y me mandan hacer reemplazos a escuelas urbanas y otra vez la jefa de UTP Comunal me tuvo una mañana envolviendo paquetes, y me dicen que no hay cupo no tengo registro de asistencia mi jefe se escuda en que ahora soy excedente que en ningún colegio me aceptan, que ahora no tengo las competencias, (quiere quizás que me aburra y renuncie) que no hay cupo, consultas:
Me pueden sacar de mi sueldo el dinero extra que me pagaban por profesor encargado y responsabilidad? tengo derechos a reclamar ese dinero, porque a otros directores movieron para acomodarlos? me pueden orientar
Gracias


MATERIA:
ESTATUTO DOCENTE Y OBLIGACIONES PATRONALES
CASO FORTUITO O FUERZA MAYOR
PRÁCTICAS ILÍCITAS Y AMPLIO DESPIDO

Estimada amiga maestra.
Le damos algunos elementos para revisar su caso.
Primero que todo, tengamos claro que usted está contratada no por un específico Colegio, sino por una Corporación municipal, que administra varios Colegios.
Según lo establecido por los artículos 71 y 78 del Estatuto docente, las relaciones laborales entre los profesionales de la educación y los empleadores educacionales, se rigen por las normas del Estatuto docente y supletoriamente por las del Código del trabajo y leyes complementarias. Tratándose del personal no docente, por las del Código laboral y la ley 19.464 (ésta última excepto respecto del sector particular pagado).
Observando que el Estatuto docente y la ley 19.464 no regulan específicamente el contrato de trabajo en lo que atañe a derechos y obligaciones de patrones y profesionales de la educación, procede aplicar disposiciones contenidas en el Código laboral. Por una parte, las principales obligaciones para al empleador son las de proporcionar el trabajo convenido y pagar por él una remuneración determinada, y que para el trabajador su obligación esencial envuelve prestar los servicios contratados.
Así, los trabajadores cumplen sus obligaciones contractuales realizando sus funciones en la forma convenida en el respectivo instrumento; a la vez, y esto es muy importante para su caso, corresponde al empleador asumir aquellas que se derivan de la gestión o administración de su empresa.
Por otra parte, el artículo 21, inciso 2º, del Código laboral considera también jornada de trabajo (generando derecho del trabajador a percibir remuneración), el tiempo en que éste se encuentra a disposición del empleador sin realizar labor, por causas que no le sean imputables.
No desarrollar actividades con los alumnos no es imputable a su persona sino a causas ajenas a su voluntad, razón por la cual el empleador continúa obligado a pagar remuneraciones, no obstante no haber realizado íntegramente las labores convenidas en el contrato.
Importante es reiterar que el empleador no puede desentenderse de las obligaciones de proporcionar el trabajo convenido y de remunerar al trabajador, sino en el evento de fuerza mayor o caso fortuito definido en el artículo 45 del Código civil, esto es, cuando ocurra un imprevisto al que no es posible resistir.
Para que se configure la fuerza mayor o caso fortuito es necesaria la concurrencia copulativa de los siguientes elementos:
a) Que el hecho o suceso que se invoca como constitutivo del caso fortuito o fuerza mayor sea inimputable, esto es, que provenga de una causa enteramente ajena a la voluntad de las partes, en el sentido que éstas no hayan contribuido en forma alguna a su ocurrencia.
b) Que el referido hecho o suceso sea imprevisible, vale decir, que no se haya podido prever dentro de cálculos ordinarios o corrientes, y
c) Que el hecho o suceso sea irresistible, o sea, que no se haya podido evitar, ni aún en el evento de oponerle las defensas idóneas para lograr tal objetivo (entre otros, dictámenes 2968 117, de 1996, 2729/045, de 2006, y 1650/022 de 2011, de la Dirección del Trabajo).
Respecto de los descuentos, observe atentamente si los emolumentos en pugna son considerados remuneración; en tal caso, entendemos que, con mayor sustento, no procedería que cese su pago.
Para determinar si los servicios que ahora se le imponen implican o no ilicitud, debe revisar su contrato individual.
Desgraciadamente, el régimen educacional municipalizado contribuye a estas prácticas abusivas. Y las amplias causales de despido que anidan en la ley laboral docente, especialmente durante los últimos años, operan como factor intimidatorio para combatirles.
En efecto, recordemos que el artículo 38 de la ley 20.248, SEP, insertó una nueva letra c) al artículo 72 del Estatuto docente, quedando del siguiente tenor:
“Los profesionales de la educación que forman parte de una dotación docente del sector municipal, dejarán de pertenecer a ella, solamente, por las siguientes causales:
“c) Por incumplimiento grave de las obligaciones que impone su función, tales como la no concurrencia del docente a sus labores en forma reiterada, impuntualidades reiteradas del docente, incumplimiento de sus obligaciones docentes conforme a los planes y programas de estudio que debe impartir, abandono injustificado del aula de clases o delegación de su trabajo profesional en otras personas”.
Son causales nuevas, ya que hasta ese momento (año 2008), podíamos limitar o circunscribir el campo de acción de la causal original y genérica (“incumplimiento grave de las obligaciones que impone su función”).
Hoy, la expresión “tales como”, lejos de implicar un límite, denota solamente casos a vía de ejemplo.
Obsérvese que, en su nueva ubicación legal (letra c del artículo 72), ahora dicha causal no exige sumario para operarle patronalmente.
Con ello, para las corporaciones (alcaldes) queda la puerta más abierta todavía para invocar, como incumplimiento grave, otros actos y omisiones, castigándoseles con el despido.
Procure respaldo de su gremio.
Saludos cordiales.
3 de junio de 2011.

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