Consulta: "Contratación a honorarios"

PREGUNTA:
Hola, soy docente part time de un instituto profesional, tengo un contrato a honorarios cada 3 meses aprox. Cada termino de semestre firmo un "finiquito de contrato de honorarios", donde indica en uno de sus puntos que no "cumpli horario."
La duda esta que cada vez que llego a hacer clases, tengo que firmar en una planilla cada modulo de clases realizadas, si llego atrasado, el encargado escribe al lado de mi firma la hora de llegada, ademas en un sistema computacional registran la hora de llegada.
Es legal que exijan horario si mi contrato es a honorarios sin horario?
Gracias


MATERIA:
- CONTRATACIÓN DOCENTE A HONORARIOS.

Estimado docente “part time”:

Aunque parezca obvio, no está de más definir que no está regulado por el Estatuto docente. Éste sólo reglamenta a los profesionales de la educación que prestan servicios en los establecimientos de educación básica y media, de administración municipal o particular reconocida oficialmente; en los de educación pre-básica subvencionados; en los establecimientos de educación técnico-profesional administrados por corporaciones privadas sin fines de lucro; y quienes ocupan cargos directivos y técnico-pedagógicos en los departamentos de administración de educación municipal que requieran ser servidos por profesionales de la educación (artículo 1 del DFL 1, de 1996, del Ministerio de Educación).

Segundo, reiteremos que, si usted labora para esa empresa educacional prestando sus servicios bajo subordinación y dependencia, entonces, aunque exista un papel que señale que es un vínculo “a honorarios” (nexo civil, que trata a ambas partes como “iguales” en fuerza), y existan finiquitos que indiquen lo mismo, estamos ante un “contrato de trabajo”, regulado según normas de la legislación laboral, y no civil.

En Derecho laboral palpita el principio de la “primacía de la realidad”; no lo que diga un papel, sea un contrato individual o un finiquito.

La nota distintiva del contrato de trabajo es la presencia del nexo de subordinación y dependencia, que lo diferencia de otras fórmulas jurídicas de contratación (por ejemplo, la de honorarios). Aunque es relativamente reciente la incorporación en la letra de la ley laboral de estos elementos, ha sido constante su exigencia por parte de los órganos que interpretan estas normas para entender configurada la existencia de un pacto de esta índole, es decir, de un contrato de trabajo (y no de honorarios). Así, también, han sido exigidos por los tribunales al resolver litigios judiciales sobre la existencia de contratos laborales.

Los elementos de subordinación y dependencia significan, a juicio de la Dirección del Trabajo, por una parte que el patrón posee el poder de mando, es decir, las facultades de impartir instrucciones al trabajador, de fiscalizarlo y hacer cesar aquéllas; por otra parte, envuelve la obligación del dependiente de acatar y ceñirse a los mandatos del empleador, de mantenerse a sus órdenes. Esta precisión oficial de una escueta norma legal suministra indicios de la importantísima función que representa la interpretación de las leyes laborales, radicada en la Dirección del Trabajo.

El vínculo de subordinación y dependencia del trabajador al patrón caracteriza a todo contrato laboral. Conforme a la interpretación oficial, por esencia en dicho contrato el patrón manda y el trabajador obedece. Entre muchos, véase los dictámenes 3.685, de 18 de mayo de 1971, y 5.925, de 23 de septiembre de 1985, ambos de la Dirección del Trabajo; pese a su data, tal doctrina continúa vigente.

Le sugerimos que, si opta por no requerir a la empresa para modificar la contratación, de honorarios a laboral dependiente (dudamos que la empresa acceda), de todos modos guarde todo medio de prueba (originales, fotocopias, fotos digitales de documentos, etc.), que acredite que se le exige cumplir horario, y que se le somete a control de sus actividades.

Eventualmente, en el futuro, el órgano fiscalizador y el tribunal laboral lo solicitarán.

Antes de proceder, requiera respaldo sindical.

Saludos,
Colectivo LER


Esta sección es posible por la colaboración de Alfonso Hernández Molina. Asesor Sindical y autor del libro Nuestros Derechos Laborales.

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