Consulta: Indemnización por años de servicio, aviso de despido, finiquito y sus requisitos

PREGUNTA:
El 01-12-2010 me entregaron la carta de aviso de termino de contrato por necesidades de la empresa la cual el 31 de Diciembre de 2010 se concreto, mi ingreso a la empresa fue el 01-07-2008, por lo que el 01-01-2011 cumplía 2 años 6 meses y 1 dia, mi consulta es ¿en mi finiquito se contabilizara solo 2 años o 3 por pago de mes por año?.
Adicionalmente la empresa nunca pago bono de semana corrida (trabajaba de lunes a domingo con bonos variables) por lo que al momento de firmar el finiquito el próximo 30 de Enero ¿se puede solicitar a modo de observación el cobro de este bono retroactivo sin extender la fecha del pago de finiquito y dejando dicho cobro pendiente? esto ya que se demando a la empresa y se esta a la espera de la resolución del caso.



RESPUESTA:

MATERIA:
-INDEMNIZACIÓN POR AÑOS DE SERVICIO.
-AVISO DE DESPIDO INVOCANDO “NECESIDADES DE LA EMPRESA”, Y SU PLAZO.
-“RESERVA DE DERECHOS” POR REMUNERACIONES Y/O BENEFICIOS SUJETOS A RESOLUCIÓN JUDICIAL AL MOMENTO DEL FINIQUITO.
-FINIQUITO Y SUS REQUISITOS.

Amigo despedido próximo a su finiquito:

Recordemos que si el contrato hubiere estado vigente un año o más y el empleador le pusiere término invocando necesidades de la empresa (artículo 161 del Código del Trabajo), deberá pagar al trabajador, al momento de la terminación, una indemnización equivalente a treinta días de la última remuneración mensual devengada por cada año de servicio y fracción superior a seis meses, prestados continuamente a dicho empleador. Esta indemnización tendrá un límite máximo de trescientos treinta días de remuneración; hasta el 11 de septiembre del año 1973 no existía este límite.

Esta indemnización es compatible con la indemnización sustitutiva del aviso previo, si correspondiere (incisos 1º, 2º y 3º, del artículo 163 del Código citado).

Cuando el empleador invoque la citada causal necesidades de la empresa, el aviso deberá darse al trabajador, con copia a la Inspección del Trabajo respectiva, a lo menos con treinta días de anticipación (puede ser una antelación mayor). No se requerirá esta anticipación cuando el empleador pagare al trabajador una indemnización en dinero efectivo sustitutiva del aviso previo, equivalente a la última remuneración mensual devengada. La comunicación al trabajador debe, además, indicar, precisamente, el monto total a pagar.

En estos casos, para proceder al despido, el empleador debe informarle por escrito el estado de pago de las cotizaciones previsionales devengadas hasta el último día del mes anterior al del despido, adjuntando los comprobantes que lo justifiquen. Si el empleador no hubiere efectuado el integro de dichas cotizaciones previsionales al momento del despido, éste no producirá el efecto de poner término al contrato de trabajo.

Sin embargo, el patrón podrá convalidar el despido mediante el pago de las imposiciones morosas del trabajador, lo que comunicará a éste mediante carta certificada acompañada de la documentación emitida por las instituciones previsionales correspondientes, en que conste la recepción de dicho pago.

Sin perjuicio de lo anterior, el empleador debe pagar al trabajador las remuneraciones y demás prestaciones consignadas en el contrato de trabajo durante el período comprendido entre la fecha del despido y la fecha de envío o entrega de la referida comunicación al trabajador. No será exigible esta obligación del empleador cuando el monto adeudado por concepto de imposiciones morosas no exceda de la cantidad menor entre el 10% del total de la deuda previsional o 2 unidades tributarias mensuales, y siempre que dicho monto sea pagado por el empleador dentro del plazo de 15 días hábiles (no domingos ni festivos), contado desde la notificación de la respectiva demanda.

Los errores u omisiones incurridos con ocasión de estas comunicaciones que no tengan relación con la obligación de pago íntegro de las imposiciones previsionales, no invalidarán la terminación del contrato, sin perjuicio de las sanciones administrativas procedentes (incisos 4º a 8º del artículo 162).

La ley expresa “30 días” y no “un mes”. De allí, si el aviso tiene fecha 1 de diciembre, el plazo comienza a correr desde la medianoche de ese día, o, lo que es lo mismo, a las 0 horas del día 2 de diciembre, terminando esos 30 días a la medianoche del 31 de diciembre, día en que termina su contrato. Por ello, no se alcanza a cumplir la fracción necesaria para invocar un tercer mes de indemnización por este rubro (años servidos).

“RESERVA DE DERECHOS” POR REMUNERACIONES Y/O BENEFICIOS SUJETOS A RESOLUCIÓN JUDICIAL AL MOMENTO DEL FINIQUITO.

Ahora bien, existiendo demanda judicial, esto es, existiendo un litigio radicado en tribunales que debate la procedencia o improcedencia del pago de dicho derecho (semana corrida), es una situación que usted debe hacer presente y debe constar en el finiquito (“reserva de derechos”). Más aun, puede dejar constancia de que la empresa ha retrasado el pago de las contraprestaciones, beneficios e indemnizaciones que pueda caber, durante un mes (los pagará el día 30 de enero, y no el lunes 4 de enero de 2011, fecha esta última en que se debía hacer el pago), sin permiso del trabajador.

En este tema debe tener gran cuidado. Si usted no deja constancia escrita de que, aceptando recibir los otros rubros, no se finiquita por el específico rubro bono y semana corrida, ello puede interpretarse en el sentido de que está renunciando a esos derechos, pudiendo incluso comprometer la posición de sus compañeros (imagino que es una demanda colectiva), en el litigio laboral que hoy se desenvuelve.

Aunque existe discusión respecto del momento en el cual termina la relación laboral, sea al momento del despido, o sea al momento del finiquito (es valiosísima para los intereses de los trabajadores la frase del inciso 3º del artículo 177: “…el finiquito no producirá el efecto de poner término…”, ya que significa que, para los otros casos, sí es el finiquito el que produce tal efecto), impera la interpretación que la radica en el momento del despido mismo; y de allí, puede renunciarse a los derechos laborales. En efecto, recuerde que los derechos establecidos por las leyes laborales son irrenunciables, pero, …sólo mientras subsista el contrato de trabajo (artículo 5, inciso 2º del Código del Trabajo). Este último condicionamiento fue insertado por medidas legiferantes de fines de los años 70, alteración substancial, hasta hoy sin voluntad de ser corregida. De allí, una vez despedido el trabajador, el patrón puede hacerle renunciar a derechos con contenido económico, con amenaza de dilatar o reducir el pago de otras contraprestaciones e indemnizaciones debidas.

FINIQUITO Y SUS REQUISITOS.

Por su importancia práctica, trascribimos el artículo 177 del Código laboral:

“El finiquito, la renuncia y el mutuo acuerdo deberán constar por escrito. El instrumento respectivo que no fuere firmado por el interesado y por el presidente del sindicato o el delegado del personal o sindical respectivos, o que no fuere ratificado por el trabajador ante el inspector del trabajo, no podrá ser invocado por el empleador.

Para estos efectos, podrán actuar también como ministros de fe, un notario público de la localidad, el oficial del registro civil de la respectiva comuna o sección de comuna o el secretario municipal correspondiente.

En el despido de un trabajador por alguna de las causales a que se refiere el inciso quinto del artículo 162 [que se refiere a las necesidades de la empresa, y a las numerosas causales de caducidad, entre otras], los ministros de fe, previo a la ratificación del finiquito por parte del trabajador, deberán requerir al empleador que les acredite, mediante certificados de los organismos competentes o con las copias de las respectivas planillas de pago, que se ha dado cumplimiento íntegro al pago de todas las cotizaciones para fondos de pensiones, de salud y de seguro de desempleo si correspondiera, hasta el último día del mes anterior al del despido. Con todo, deberán dejar constancia de que el finiquito no producirá el efecto de poner término al contrato de trabajo si el empleador no hubiera efectuado el integro de dichas cotizaciones previsionales.

Los organismos a que se refiere el inciso precedente, a requerimiento del empleador o de quien lo represente, deberán emitir un documento denominado “Certificado de Cotizaciones Previsionales Pagadas”, que deberá contener las cotizaciones que hubieran sido pagadas por el respectivo empleador durante la relación laboral con el trabajador afectado, certificado que se deberá poner a disposición del empleador de inmediato o, a más tardar, dentro del plazo de 3 días hábiles contados desde la fecha de recepción de la solicitud. No obstante, en el caso de las cotizaciones de salud, si la relación laboral se hubiera extendido por más de un año el certificado se limitará a los doce meses anteriores al del despido.

Si existen cotizaciones adeudadas, el organismo requerido no emitirá el certificado solicitado, debiendo informar al empleador acerca del período al que corresponden las obligaciones impagas e indicar el monto actual de las mismas, considerando los reajustes, intereses y multas que correspondan.

Si los certificados emitidos por los organismos previsionales no consideraran el mes inmediatamente anterior al del despido, estas cotizaciones podrán acreditarse con las copias de las respectivas planillas de pago.

No tendrá lugar lo dispuesto en el inciso primero en el caso de contratos de duración no superior a treinta días salvo que se prorrogaren por más de treinta días o que, vencido este plazo máximo, el trabajador continuare prestando servicios al empleador con conocimiento de éste.

El finiquito ratificado por el trabajador ante el inspector del trabajo o ante alguno de los funcionarios a que se refiere el inciso segundo, así como sus copias autorizadas, tendrá mérito ejecutivo respecto de las obligaciones pendientes que se hubieren consignado en él.”

Procure respaldo sindical.

Saludos cordiales
Colectivo LER

14 de enero de 2011.


Esta sección es posible por la colaboración de Alfonso Hernández Molina. Asesor Sindical y autor del libro Nuestros Derechos Laborales.

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